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lunes, 6 de junio de 2016

¡¡Pero qué loca esa señoraa!!

Esta es la frase que oí ayer al salir del servicio de Urgencias del Centro de Salud con mi Mayor. Era el grito de la doctora que estaba de guardia, alucinó al verme a una semana se dar a luz, con un niño de casi 3 años y sabiendo que la Segunda estaba en casa. ¡¡Alucinó!!

No me molesta que alucine pero sí a veces los comentarios de la gente. Creo que cada uno es libre de tener los hijos que Dios quiera o que pueda, y la gente debe respetar la opción que ha elegido cada matrimonio.

Con el embarazo de la Segunda no me pasó tanto, pero con este tercero de todo hemos oído:

Me paran por la calle:
- "Ay niña, ya a por el tercero? Madre mía qué animada".
- Sí señora, una bendición, y damos gracias a Dios - cara de máxima felicidad y sonriendo a más no poder.

Una mañana en la panadería del pueblo, un caballero:
- "Pero bueno, ¿¿otro??
- Sí, otro, un niño!! - la misma cara de satisfacción y felicidad.
- Imagino que ya os plantaréis, ¿no? ¿O es que vais a por el equipo de fútbol?
- Pues la verdad es que no sé, quizá nos lo planteamos - sonrisa todavía más grande, y la cara del hombre desencajada.

Otra de esas señoras que te paran cuando ven la situación: mamá con tripón enorme (soy de las de barrigota, barrigota), el Mayor de casi 3 años y la Segunda de 18 meses, andando los 3 dados de la mano:
- ¡¡Ay madre, pero que ricura de niños!! Y la mamá esperando otro, ¡qué ilusión! Pero qué trabajo, no? Bueno, así los criáis juntos... serán un par de años durillos pero luego lo agradeceréis. ¡Ánimo que te queda menos! 
- ¡Gracias señora! Estamos muy contentos.

Comentarios de todos los tipos, los que queráis y más. Cuando no son miradas que lo dicen todo. Lo que más me sorprende es lo directa y sincera que es la gente... A veces te sienta mal, pero yo me lo tomo a risa. Luego se lo cuento a mi marido claro, y nos reímos mucho.

¿Que serán unos años durillos? Por supuesto, lo sabemos y somos conscientes.
¿Noches sin dormir? Vuelven a empezar, pero creo que no dejaremos de hacerlo hasta que se vayan de casa.

Estamos felices de esperar un retoño más, y ante todo realidad, da respeto y a veces no llegaremos a todo. Pero hay cosas que tenemos claras:
- Mi marido y yo nos queremos con locura, y podemos dar mucho, y dar todo a nuestros hijos.
- Contamos con la Gran Ayuda del de Arriba, sin Él no seríamos capaces. Con familia, amigos dispuestos a echarte una mano. Es muy importante saber pedir ayuda cuando no podamos con todo.
- Un hijo más es una bendición para todos.


En breves, la aventura de la familia numerosa!! ¡¡Felicidad máxima!!

¡Es difícil hacer una selfie y que salgamos todos bien!




jueves, 19 de febrero de 2015

Ser Padres, el regalo más precioso

Roberto y yo tenemos dos niños, Ignacio y Blanca. Son maravillosos, un regalo para nosotros desde el primer día. Están en una edad divertida, hacen que saques lo mejor de ti en todos los aspectos.

Ignacio está hecho un descubridor nato, todo lo toca, todo lo prueba, todo lo imita. Te das cuenta de lo listos que son siendo tan pequeños. ¡No pierden detalle de nada! El otro día lo pillamos hablando por teléfono, éste apoyado en el hombro, como cuando tienes cosas en la mano y no puedes sujetarlo. Y, ¿a quien imitaba? A su madre, lógicamente, en sus largas conversaciones con la abuela de Barcelona.


Blanca tiene tres meses y hasta ahora ha dormido mucho, mucho. La famosa frase de "los bebés comen y duermen" se ha cumplido con ella. Pero esa etapa ha terminado, empieza a hacerse notar; le gusta que juegues con ella, que la hagas reír y sobretodo, que su hermano esté por ella.


Como podéis ver, no paramos en todo el día. Cuando uno duerme, la otra abre el ojo, te mira y sonríe como diciendo: "Hola mami, es mi turno!


Hace poco me encontré con Carlos, un padre de familia que nos dio los cursos prematrimoniales y es un gran ejemplo para nosotros.  Estuvimos charlando un buen rato y entre otras cosas me dijo: "estáis en una etapa preciosa con los enanos pero a la vez demoledora. Necesitáis momentos para vosotros dos solos, e incluso cada uno por su cuenta. Tenéis que estar muy unidos. Los típicos amigos que os dicen: "que niños más majos tenéis". Pues que se queden una tarde con ellos y vosotros os vais a tomar un café." Le doy las gracias por estos sabios consejos. Así que amigos, quien quiera ya sabe! :P


Os cuento la última:

Fuimos un sábado a ver a mis suegros. Llegamos y les dejamos a los peques, aprovechamos para hacer recados varios. ¡¡Una hora y media para nosotros solos!! Sin lloros, sin cochecitos y sin prisas. !Un gustazo! Cuando volvíamos en coche pusimos música y apareció nuestro amigo infalible, Miliki y su gallina. Y qué hizo una servidora: ¡¡ponerse a cantar la canción!! Hasta que me dí cuenta que íbamos solos, que podíamos escuchar la radio! Nos reímos mucho en ese momento, síndrome de padres.


¿Habéis visto el anuncio de Coca Cola? Cada vez que lo vemos repetimos con mi marido: ¡es buenísimo!, y es que nos sentimos identificados. No puede ser más real:







¡¡Los niños son una maravilla! Son la alegría de la casa, te enseñan cada día y aprendes con ellos poco a poco. Doy gracias a Dios por haber confiado en nosotros al regalarnos dos pequeñajos, son un tesoro que tenemos que amar, y con ello cuidarlos y educarlos. ¡¡Benditos hijos!!